5/11/11

 

    — No sabes disfrutar del poder.
    — ¿Qué poder?
    — El poder de tener a alguien en tus manos.
    — ¿Qué poder es ése?
    — Éste: me voy y no te voy a volver a ver nunca.
    — ¿Qué dices? ¿Es eso cierto?
    — Sí.
    — Pero tú me quieres.
    — Pero tú me quieres más, y me da placer verte temblar. Verte sin piel, ahí, ante mí, llorando. Tiembla.
    — ¡No me grabes!
    — Tiembla, tiembla.
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