28/1/16

Donde los niños muestran su inconsciencia

Me puse el código de barras en la frente, el del paquete de chicles de sandía, y me fui a mirar al espejo del baño. Sonreí. No estaba nada mal.
Anduve por ahí haciendo cosillas sin llamar la atención hasta que se dieron cuenta. Entonces les expliqué, sonriendo un poco y abriendo los ojos como si me acabara de hacer un estiramiento de piel, como una muñeca, que a partir de ahora sería perfecta. Sin darles tiempo a reaccionar, solté a bocajarro un:
— ¿Queréis un nesquitín?
Y sin esperar respuesta me fui a la nevera a por la leche.
Entonces gritaron a la vez:
—¡No!
Y se lanzaron a mi frente, a quitarme el chip.
— Pero, ¿qué hacéis? ¿Acaso no queréis una buena madre? —Apenas si podía hablar, mientras saltaban para intentar llegar a mi frente. — Una madre que no quiera tiempo propio, ni riña, ¡una madre que no se enfade por tener que limpiar! Os lo traeré todo:¡No, no te levantes, amor, cielo mío, pitifloro!
— ¡No, no queremos!
Al principio reían, pero luego las cosas se pusieron feas. Uno me agarraba una mano, abrazándose a mi pierna con las suyas, mientras el otro saltaba para llegar a mi frente.
— Te queremos como eres.
— No sabéis de qué habláis.
— Sí lo sabemos -jadeaban. Yo también jadeaba.
— ¡Una madre como la que soy ahora plancharía! ¡Os peinaría! ¡Os echaría colonia!
— ¡Quién quiere peinarse!
— ¡Estáis locos!
Al fin me tambaleé y me derribaron, gigantesca madre perfecta, en medio de la cocina. Uno se sentó sobre mí para sujetarme las manos mientras el otro me arrancaba el código de los chicles de sandía Wrigley’s.
Quedamos un rato en silencio como montaña de doce patas.
Qué remedio. Los abracé y me abrazaron y besaron mucho en la alegría del reencuentro y al cabo de un momento los obligué a ir a hacer los malditos deberes. Y no quería una voz mientras intentaba escribir una asquerosa hora. Se fueron tan contentos. Ya se arrepentirán.
- See more at: http://hilode.blogspot.com.es/p/del-mundo.html#sthash.NbTGuzkF.dpuf

No hay comentarios:

▼▲ Mostrar / Ocultar comentarios

Publicar un comentario

Habla, di

¡Recomienda este blog!