10/3/13

Hoy me has dado mi cuerpo


Hoy me has dado mi cuerpo.
Que agradezco y tiendo al sol. Cuerpo sano, cuánto te amo, con qué pasión te abrazo.
Hay personas que no entran en el mar ni suben a las cumbres. Hay personas que viven sin cuerpo y de pronto descubren que están enfermas.
El cuerpo es amable como la variedad de todas las ramas en la piel. Miren, si no, ahora, qué calor dentro y en la piel qué agradable frío que quiere entrar hasta el hueso y no puede y entre tanto enerva y estremece.
No, el desprecio del cuerpo no es más que un alardeo de rico, de engranaje que no chirría, o un olvido de lo que cualquier niño sabe: disfrutar de la existencia.
El cuerpo en el mar, ¿entienden? El agua fría que muerde y azota; sienes de menta, pómulos de viento, el mordisco, el mordisco del mar, eso, cuánto lo echarán de menos el primer día que se les ocurra recordar la infancia y de pronto consideren imposible entrar a ser mordidos por el mar porque se sienten viejos, gordos, pesados, enquistados y, aunque no sea cierto, no bajarán a la playa a ser mordidos, pero llorarán. Llorarán de nostalgia del cuerpo y del viento, mar, sol, el triunvirato infantil de la alegría. Añadan si lo desean olor a eucalipto. Madre, empezarán a llorar. Madre, madre mía. Ahora llorarán por su madre. Porque el mar, el sol, el viento y su madre no están con ustedes. Y se mesarán las barbas floridas en las que caerán lágrimas dulces y gordas como las primeras gotas de la tormenta. Lloren y salgan al menos al parque y tiéndanse sobre la tierra, la tierra bajo el lomo, la tierra enorme abajo y el cielo arriba y a los lados y abajo, porque usted flota con la tierra en la inmensidad, y va rápido, más rápido que un coche caro, tan rápido que no es capaz de imaginarlo y no se sabe a dónde, no se sabe a dónde, porque no hay sentido en el infinito.


Alguien ha leído este blog


Me he enterado de que alguien ha leído este blog y me ha hecho una ilusión bárbara.
Tanto es así que quizá.
Además sería una forma de.

Como si la diversión pudiera ser pura.

Bárbara, malvada, diversión.

¡Recomienda este blog!