Es pobre como el siglo.
El radiador enciende sus mejillas
los pies helados peso en los párpados
la arrulla la conversación de las vecinas
querencias cotidianas
vocales que se vierten a la nada.
Un rato estúpido de espera blanda
espera sin deseo por su clase de yoga.
Vive esperando los siguiente
quitándose tareas de los hombros.
Miss Diligencias lucha contra el sueño.
Recuerda el tiempo en que volaba.
La nostalgia de no otra cosa
que su propia compañía.
El tiempo de la poesía.
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Habla, di