5 de marzo de 2024
Duelo
1 de marzo de 2024
Morir en paz
Habló así recientemente a uno de ellos; lo sabemos por la enfermera principal, que estaba allí y ayudó a sostener al agonizante. Era uno de esos que para terminar provocan una escena espantosa y no quieren morir de ninguna manera. Entonces Behrens lo llamó al orden: “¡Haga el favor de comportarse!”, Dijo, y el enfermo se calmó al instante y murió completamente en paz.
La montaña mágica, Thomas Mann
24 de enero de 2024
Allí -dijo- entra al servicio del poder que te ofrezca un contrato más cómodo que este: poder comprar la vida de tu hijo con la tuya propia.
*
Del mismo modo que la canción se aúna con la voz que la canta, del mismo modo que el camino se aúna con la meta, del mismo modo que los amantes se funden en un abrazo, así el hombre se aúna con su destino, y lo amará como a sí mismo.
El acre del dolor, Isak Dinesen
29 de abril de 2022
Hermana, amor
El centro del universo: el vacío
que de pronto deja alguien amado
al desvanecerse
en mitad de un paso.
Una calle oscura es bañada
por el sol y en él se sumerge mi hermana.
Sol en los ojos.
Liquidez.
Y en mitad de un paso
se desvanece.
15 de julio de 2019
1 de abril de 2019
12 de noviembre de 2018
Nos morimos de risa
Hugo consigue conversar con esos interlocutores poco disponibles recurriendo, como es sabido, a una mesa parlante o, para ser exactos,, como es sabido, a una mesa parlante o, para ser exactos, a un veladorcito de tres pies “comprado en Saint-Hélier en una tienda de juguetes para niños”, redondo y colocado encima de una mesa cuadrada. A las preguntas de Hugo, el velador responde golpeando con la pata según un código: resulta un tanto largo y trabajoso, pero no más ni menos que cuando respondemos a una entrevista por correo electrónico.
Por una parte, pues, tenemos a los entrevistados, todos esos magnos hombres que son otros tantos torbellinos; por otra, el equipo técnico de Hugo, semejante a un equipo de televisión, con script y perchista: Adèle, su mujer, y Adèle, su hija; su hijo, François-Victor, traductor de Shakespeare; su otro hijo, Charles, ese melancólico con quien tiene una cita la locura, el médium de la operación, en cuya ausencia la mesa está muda; Vacquerie y demás comparsas.
Se tratan temas de envergadura.
Victor Hugo es un buen entrevistador.
Les hace a todos y a cada uno las preguntas a las que pueden responder de forma específica. Le pregunta a André Chénier “si se progresa en la tumba”, si un monárquico vivo puede convertirse en un muerto republicano. Le pregunta a Chateaubriand si Napoleón-el-pequeño cuenta con capacidades literarias. Antes de darle la palabra acerca del Napoleón estratega, le pregunta a Aníbal el nombre de las legiones romanas que destrozó en la batalla de Cannas, y Aníbal, con ese porte meditativo y trascendental que le vemos en el único retrato que lo representa, recita sin un solo fallo: “Vindicatrix, prima; secunda, victrix; fulminatrix, tertia; fulgurans, quarta; vorax, quinta; sexta, vultur; maxima et ultima… (palabra ilegible)”; le pregunta a la Muerte si volveremos a besar algún día a las niñas a quienes perdimos.
Nos morimos de risa.
Me pregunto si acertamos al hacerlo. ¿Hugo risible? ¿Por qué? ¿Porque llora a su hija e intenta volverla a la vida por todos los medios? ¿Porque prefiere charlar con muertos competentes que con imbéciles vivos? ¿Porque, de luto y desterrado, fabrica alegría y hermosura y triunfa, por la parte que le toca, sobre las sombras que apresan el mundo?
...
Así comienza el prólogo de Michon a
Pierre Michon
Llega el rey cuando quiere
Conversaciones sobre literatura.
.
Cómo no adorarlo, si en su belleza aparece como una brasa la bondad.
10 de septiembre de 2017
Mi amor ha venido a mi
12 de agosto de 2017
Los dioses y los budas
He soñado que los dioses se habían reunido encima de esta casa.
Puedo oír sus voces.
¿No es acaso un bendito acontecimiento?
Los dioses y los budas no me abandonarán. Es algo casi demasiado bueno como para ser verdad.
(El abuelo agonizante en Diario de mi decimosexto año, relato de La bailarina de Izu, de Yasunari Kawabata.)
2 de junio de 2017
Volar
sobre el parque de la infancia!
Confía.
Yo confío.»
Nuestro padre falleció de madrugada, en paz, rodeado de amor. Vivió una vida plena y fue consciente.
En la foto de abajo, él sostenía la tierra y yo sostenía la tierra. Él hacía la grulla y yo hacía la grulla.
Porque se adentraba majestuoso en el mar, las aguas transparentes, yo a su espalda como una ranita, hasta que perdía de vista la costa, y yo nunca tenía miedo.
Porque le pedía, mi oreja en su pecho, que hablara para que vibrara el mundo.
Porque nos dio la poesía y la belleza, la integridad y la compasión.
Adiós, papá.
Nos vemos en nada.
1 de noviembre de 2016
Difuntos
Íbamos, intentando no hacer ruido, a ver los mausoleos neoclásicos de las antiguas familias ricas de la villa, que parecían pequeños palacios para jugar. Después íbamos a la zona de los niños, que no tenían lápida. Eran sólo unas elevaciones de la hierba, del tamaño de bebés que durmieran de lado, o boca arriba, a veces con una cruz, algunas incluso con una foto. Mirábamos las fechas con ojos asombrados.
El cura daba la misa desde el panteón de Concha Heres, un edificio enorme y de formas onduladas situado sobre un promontorio, al que algunas veces íbamos también a contar historias de terror. Nunca me dieron miedo los cementerios. Yo sólo tenía miedo en mi casa, de noche. Como tú, Monito.
Últimamente siempre llueve en difuntos. Planeo un alegre paseo hasta el cementerio con vosotros, para que juguéis entre las tumbas blancas, pero siempre hay una llovizna espesa flotando a la altura de nuestras cabezas y no puedo ir. Aún no nos hemos acostumbrado al cambio de hora y llega la noche cuando nos levantamos de la siesta y parece que hay que apagar las luces porque el mundo cierra los párpados.
28 de enero de 2016
30 de marzo de 2014
Feliz 30 de marzo
Malaparte lo dijo.
Pero yo jamás renunciaría a la vida, que amo tanto.
Feliz 30 de marzo.
5 de febrero de 2014
17 de septiembre de 2013
Cantidad
Acusado de complicidad en los asesinatos de cinco... sicarios del cártel del Golfo. Limpió el local e hizo desaparecer todo documento identificativo de los cadáveres. Eran Pedrito, Aguas, el Tlacuache, Rufo y Arnulfo el encargado del Superahorro, el padre de Conchita.
Acusado de complicidad en el asesinato de 21 personas en el atentado de... blanquea dinero para el grupo terrorista. Dos hermanos de ocho años, una adolescente que estaba loca por Harry Potter, una embarazada de 8 meses (y un feto), un profesor de física, tres amas de casa (una de ellas hacía mantelitos de ganchillo), cuatro cinéfilos (hay mucho cinéfilo), una montañera, un ex-combatiente de la batalla del Ebro (iba en silla de ruedas, tenía dentro uno de los 7o recuerdos existentes hoy en día de la histórica batalla), una vieja mala, pero muy muy mala, un homeópata, un inmigrante que además era homeópata, dos enfermeras y un portero.
Acusado de complicidad en 27.900 asesinatos.


