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7 de agosto de 2022

Océano

El niño lleva agua desde el pozo que ha excavado, el foso de un castillo blando, inestable, que, si te fijas, no parece siquiera un castillo, no es un castillo, es una montaña malfecha, una cosa amorfa y boba, al mar. Se le derrama por el camino y cuando llega a las olitas y vierte el agua, bien poca es. Y vuelve al castillo por así llamar a eso, que ni a cosa llega porque no tiene forma, y empieza de nuevo.
Qué bobo. Mira hacia mí y sonríe orgulloso. Mi mirada abarcadora lo sitúa bien entre el Océano infinito y los hombres, los miles de millones vivos, los incontables muertos. Cuánto tiempo pasará haciendo esto. Déjalo que disfrute sin ser consciente de su pequeñez. ¿Quién es ese niño ridículo, qué delirios de grandeza lo mueven? ¿Qué se cree? Quién se cree.
¿Debo llorar por él, por la intrascendencia de sus actos?
¿O debo jugar con él?

12 de septiembre de 2019

Hacerse el muerto

Los autores que me gustan nunca hablan situándose en la generación a la que pertenecen, sino, por decirlo de alguna manera, en el hueco entre generaciones. Y ese hueco es o el sepulcro o Dios. Sí, la verdad es que me parece que para escribir como es debido hay que hacerse el muerto.

Pierre Michon, en Llega el rey cuando quiere

10 de septiembre de 2019

Poesía y personalidad

«La poesía no consiste en dar rienda suelta a las emociones sino en huir de la emoción; no es una expresión de personalidad sino una huida de la personalidad. Pero naturalmente solo quienes poseen personalidad y emociones saben lo que significa huir de ellas»

T. S. Eliot - El bosque sagrado, San Lorenzo de El Escorial, Langre, 2004, p. 239.
(Citado por Patricia Damiano en su Facebook este día de hace seis años.)

25 de mayo de 2019

Consejo para una joven poeta. Método poético

¿Buscas inspiración? 
La única forma, el único método para convocar a la poesía es no hacer hada. O sea, hacer nada. Sólo así serás inspirada.
Te resultará muy difícil no comer algo o no limpiar rápido eso ahora en vez de luego. Es muy difícil no leer o responder un email o caer en redes sociales o ver la tele. Es muy difícil no planear la comida o depilarse o ducharse. Es muy difícil no escuchar música. Pero si haces cualquiera de esas cosas, no estarás dispuesta para ella, para cuando venga. Debes recibir, ser recipiente, andar con las yemas a punto de brotar, sentada meditando o vagando lentamente por la casa. Entonces, cuando se acerque, abrirte como no te has abierto nunca.
En resumen, deberás dedicar un tiempo a arrojar de ti el mundo para que la poesía se encienda, como en esa otra forma de intensa comunicación que te gusta. 

25 de febrero de 2019

Un poema es una piedra

Un poema es una piedra.
Un pisapapeles con tormentas apresadas
o pequeñas caracolas, cuernos de insectos.
Se puede arrojar o poner sobre el estante de la cocina.
Puede ser un regalo o digno de un entierro, una oración,
un condimento, un afrodisíaco, una necedad.
Llorar sobre él es útil.
Golpear tu propia frente con él.


Pero sin bordes no,
no es joya, es soplo sólo y sirve
para refrescar, como una pluma,
como una perreta de niño.

2001

15 de febrero de 2019


A play is made by sensing how the forces in life simulate ignorance — you set free the concealed irony, the deadly joke.

Arthur Miller

1 de junio de 2016

Títulos

Hay que empezar a poner títulos, esto no puede ser. De ahí surgen todos tus males, de la falta de títulos, o tú qué te crees, ¿que la vida es así, un día tras otro sin empaquetar ni nada, todo a la buena de Dios, manga por hombro? Al aire la lleva, ¿eh? Con razón. Desde mañana mismo quiero título en todo: en los días, en los paseos, en los riachuelos que atravieses, en las parejitas bobas con que te cruces, en los amamantadores de perros que salgan al paso, quiero un título en las nubes y en las horas o dos horas o tres, si es el caso y el título las unifica, quiero título en las semanas y los meses. Ya sabes. Y con garbo. Maldito amorfo.

3 de marzo de 2016

Demonios



Sin duda, creo en los demonios, los que hablan al oído.
Ese ángel que se les enfrenta no tiene mas que luz.

Ellos tienen historias. Conflictos. Se ceban en la posibilidad.
En la angustia de la irreversibilidad.

Sí, creo en el diablo, el que se mira a sí mismo.
No tenemos más que mirarnos para volvernos demonios.

Nos miramos a nosotros mismos desde afuera, pobres diablos, como si fuéramos autores de una historia y protagonistas de esa misma historia. Es más: como si hubiera una historia.

La historia, el arma del diablo.
Los ángeles sólo tienen eternidad.

¿De verdad ofreciste tu alma? No lo creo.
Conceder los deseos es la segunda arma del diablo.
Lo tiene fácil. Luego los demonios se crean historias en nuestro oído espantado.
Desde luego que creo en el diablo.

7 de enero de 2016

Buen gusto, sobriedad, simplicidad

«El buen gusto es una precaución adoptada por el buen orden. Los escritores sobrios son el equivalente de los electores obedientes. La inspiración es sospechosa de libertad; la poesía es un poco extra-legal. Hay, pues, un arte oficial, hijo de la crítica oficial.
[...] La sobriedad en poesía es pobreza; la simplicidad es grandeza. Dar a cada cosa la cantidad de espacio que necesita, ni más ni menos, he aquí la simplicidad. Simplicidad es justicia. Toda la ley del gusto queda contenida aquí. Cada cosa en su lugar y dicha con su palabra. Bajo la única condición de que sea mantenido un cierto equilibrio latente, y conservada una cierta proporción misteriosa, la más prodigiosa complicación, bien en el estilo, bien en el conjunto, puede ser simplicidad. Sólo la alta crítica, que tiene como punto de partida el entusiasmo, penetra y comprende estas sabias leyes. La opulencia, la profusión, la irradiación resplandeciente, pueden ser simplicidad. El sol es simple.
[...] Cualquiera que sea la abundancia, cualquiera que sea el enmarañamiento, incluso cuando es turbio, confuso e inextricable, todo lo que es verdadero es simple.

Esta simplicidad, que es profunda, es la única que el arte conoce.»
Victor Hugo sobre Shakespeare en 'Manifiesto romántico'.

Recogido por Sergi Bellver en facebook.

6 de agosto de 2014

Espuma

Sin garra y humor se convierte uno en chicle y, sin embargo, qué necesaria la blandura, qué eficiente. Ah, fue Kundera, claro, quien lo dijo, que los traductores lo hacían fluido y lo mataban. Quién quiere fluidez. Sólo queremos trozos de fresa en la nata, estrellas en el caldo, estremecimientos en la tarde. Muerte al fluido de revista quincenal, muerte a la autoayuda a muerte.
Lucha, cobarde, lucha, se dice. Tan bruto que jamás se rinde. Mira cómo luchan, qué locos. Mira cómo sangran.
Una paloma picotea una miga.
Te ablandas y todo se ablanda y enternece a tu alrededor.
Las babosas negras tendidas en el camino tras la tormenta,
el mundo irrompible.
Te llevaré del cristal a la espuma, mundo loco, loco mundo.
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